NADIE
SIN
PAPELES
Una campaña para que nadie se quede atrás
Los efectos del confinamiento por la pandemia del coronavirus nos abren la posibilidad de empatizar con situaciones que hasta ahora nos parecían muy lejanas: no poder trabajar, futuro inestable, salir a la calle con miedo a ser identificado, no poder ir a la escuela o sufrir por si el sistema sanitario te va a atender. Esta es la situación permanente de miles de personas migrantes sin papeles.

Aquí y en cualquier lado, no tener papeles implica no tener derechos: no tener permiso de residencia ni de trabajo. Y si no puedes alquilar un espacio para vivir ni puedes trabajar, la única alternativa de vida legalmente posible es la pobreza y la marginalidad crónica.

En España, muchas personas están o han estado en esta situación irregular (sin papeles). Muchas de ellas, además, realizan trabajos esenciales para la supervivencia de toda la población: servicios sanitarios, profesorado, trabajadores de tiendas de alimentación, transportistas, payesía, cuidadores de personas mayores o dependientes, etc.

Son vecinos y vecinas que ya viven en nuestros pueblos y ciudades y que por el hecho de no tener papeles no podrán hacer frente a la crisis social y económica que vendrá en igualdad de condiciones. Por eso, es imprescindible la regularización de todas aquellas personas que actualmente se encuentran en situación irregular y garantizar que puedan desarrollar su potencial. Derechos y deberes: iguales para todas y todos.

Para que nadie quede atrás: ¡nadie sin papeles!
#RegularizaciónYa
Cada sociedad se definirà por la manera de hacer frente a esta crisis
NADIESINPAPELES

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¿Qué quiere decir no tener papeles?
- Estar lejos de tu familia sin saber cuándo podrás volver a verla.
- Tener miedo a salir a la calle, que te detengan, te encarcelen en un CIE y te devuelvan a tu país de orígen.
- No poder desplazarte libremente. Las fronteras siempre están cerradas.
- No poder trabajar con contrato de trabajo.
- No poder alquilar un sitio para vivir.
- No poder volver a casa para despedirte de un familiar enfermo.
- No tener garantida la sanitat ni la educación de tus hijos e hijas.
¿Es posible regularizar las personas sin papeles en el contexto actual?
Sí. Para hacerlo no haría falta ninguna reforma de la actual ley de extranjería - una ley injusta y anacrónica que hay que derogar -. Basta solo con aplicar su artículo 127, que estipula la posibilidad de emprender una regularización masiva y exprés “cuando se den razones de interés público o de seguridad nacional”.
Algunas cosas no son injustas por naturaleza, son decisiones políticas.
¿Hay algún precedente?
No sería la primera vez que el Estado español propone una regularización extraordinaria. En el año 2005, con el anterior ordenamiento, el gobierno de Zapatero regularizó más de 700.000 personas. Actualmente, se calcula que hay 600.000 personas sin papeles.
¿Qué dicen los Derechos Humanos?
El artículo 3 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos dice que “toda persona tiene derecho a la vida, a la libertad y a su seguridad”. No tener papeles implica no tener la posibilidad de tener un trabajo con contrato, con derechos y deberes. Esto niega la entrada de ingresos económicos condenando a las personas sin papeles a la pobreza, las cuales inevitablemente, se ven obligadas a salir a la calle a buscar comida para sobrevivir como sea, aunque puedan ser contagiadas o puedan poner en peligro su propia vida y la de los demás. La dicotomía entre morir del virus o del hambre vulnera claramente el derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad.
¿La regularización temporal de profesionales del sector sanitario o agrario es aceptable?
Algunos estados han previsto regularizar a personas que el mercado o un sector concreto necesitan. Es el caso, por ejemplo, del sector agrario o sanitario. Además, algunos contemplan hacerlo sólo de forma eventual. Pero los derechos no se pueden otorgar de manera utilitaria. Los derechos son universales. La regularización sin condiciones es la única opción posible.
Una demanda compartida
Esa campaña, además, se enmarca en un contexto donde hay decenas de campañas en el ámbito europeo con la misma reclamación. En el Estado español ya hay más de 900 organizaciones adheridas en las diversas campañas.
Aziz
Aziz
Impulsor del Sindicato de manteros y de la marca Top Manta.

Ha sobrevivido 13 años sin papeles dedicándose a la venta ambulante y otros trabajos de la economía irregular. Fue encerrado en un CIE cinco veces, tres de las cuales fue deportado al Senegal.

Des del colectivo mantero, han impulsado dos iniciativas para hacer frente al Covid-19: un taller de confección de mascarillas para los hospitales catalanes y un banco de alimentos para las personas más vulnerables de la ciudad de Barcelona.
Navjot
Navjot
Trabaja de Auxiliar de Enfermería en el Hospital Clínic.

Su padre fue el primero de la familia que vino al Estado español. No fue hasta que no llevó 9 años aquí que consiguió los permisos para reunirse con su familia. Navjot estuvo 10 años sin poder ver a su padre.
Miguel
Miguel
Vino con un plan estatal que contrataba trabajadores temporales de Colombia para la recogida de fruta en Lleida. Después de seis años yendo y viniendo, la necesidad económica de su familia, gravemente afectada por los conflictos entre el estado y las FARC, le motivó a quedarse aquí y empezar los trámites para un permiso de trabajo regular.

Es padre soltero de una chica adolescente que vive con su abuela de 72 años. Miguel tiene casi 40 años y no cree que pueda tener más hijos. Le entristece no haber podido ejercer como padre de manera presencial, dice que mantener la figura educativa paterna a través de videollamadas es casi imposible.
Karim
Karim
Es de Bangladesh, se fue de casa a los 20 años y hace 17 años que vive en Barcelona aunque aún no tiene el NIE (número de identificación de personas extranjeras), por lo tanto, tiene la libertad de movimientos limitada.

Después de un largo periplo para conseguir permiso de trabajo y de residencia, pudo alquilar un local y montar un pequeño supermercado con la ayuda de unos familiares. Quería estudiar, pero le fue imposible porqué su familia dependía totalmente de sus ingresos. Nunca ha tenido vacaciones. Ahora tiene miedo de no poder pagar el alquiler que regenta porque él sería el único de su familia que podría beneficiarse de alguna ayuda social.

El resto llevan años a la espera de recibir los papeles del Estado y no tienen derecho a ningún tipo de ayuda ni a buscarse la vida haciendo cualquier trabajo con contrato.
Yacouba
Yacouba
Vino en patera desde Mauritania hasta La Gomera, un trayecto muy peligroso de cuatro días en el cual murieron ahogados cinco de sus compañeros.

Hace diez años que vive en el Estado español y lo ha recorrido de arriba a abajo siguiendo las temporadas de trabajo temporal en los campos de fruta, verdura, uvas, fresas, aceitunas, etc. Durante cuatro años trabajó sin papeles, explotado y escondido.

Pasa las noches haciendo videollamadas con su mujer y su hija que viven solas en Mali. Ha podido visitarlas cuatro veces en los últimos diez años. Quiere reunirse con ellas aquí, pero desde Mali no se pueden comprar billetes de avión hacia Europa sin un visado de la embajada, el cual se les ha denegado de forma regular desde hace seis años. Desde África hacia Europa no existen vías legales y seguras.
Para que nadie quede atrás
Casa nostra, casa vostra
¿Quién somos?
Somos un colectivo de personas voluntarias e independientes preocupadas por la multitud de problemáticas sociales que atraviesan el mundo en el que vivimos. En el año 2017, impulsamos la campaña #VolemAcollir (Queremos acoger) para pedir que se hiciera efectiva la acogida de personas refugiadas y migrantes en Cataluña y en el Estado español. La campaña abarcó más de 3.000 actos por todo el territorio y finalizó con un gran concierto solidario en el Palau Sant Jordi y con la manifestación más grande del mundo a favor de la acogida.